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¿A qué huelen las nubes?

No tengo la menor idea. Pero sí sé a lo que huele la estación de Metro de Sol: a papilla de bebé. Me encanta ese olor, es dulce, suave y si tuviera que asignarle un color, sería 'color natillas'.... me trae recuerdos de mi primera infancia. No tengo la menor idea de dónde proviene, quizá de los hornos de la Mallorquina, la famosa pastelería de la esquina de Mayor.

Muchos lugares se caracterizan por su olor, y del mismo modo que recordamos las imágenes, los olores nos quedan grabados en la memoria. A veces no los reconocemos hasta que los volvemos a sentir, y entonces vuelven envueltos de un aluvión de recuerdos. El fotógrafo Alfonso describió los olores como algo típico de Madrid: «La calle Montera y la calle Toledo olían a café, pues había tostadores en la acera. La calle del Pozo olía a hojaldre de pastelería. La Moncloa olía a jabón y a limpio de la fábrica de Gal que estaba enfrente de la Cárcel Modelo [hoy Cuartel General del Aire]. En las Ventas y Tetuán olía a perfumes y lociones. En contraste, hoy Madrid huele a gasoil y a bolsas de basura despanzurradas»

Seguro que alguno de vosotros recuerda algún olor característico de esta ciudad...

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28 comentarios:

Anonymous el brujo don carlos dijo...

Estoy ansioso por leer el comentario de Jeremías a este post :D

11 de noviembre de 2005, 15:28  
Blogger Jeremias dijo...

Hace meses que no voy por Sol. Aunque, ahora mismo, si siguen las obras -la última que estuve, estaban-, olerá a polvo, que es el peor olor del mundo y me hace estornudar como un poseso.

PD: Carlos, menuda sinergia lo de post-de-laura/respuesta-de-sergio xDDD

11 de noviembre de 2005, 17:08  
Blogger piradaperdida dijo...

formamos un buen tándem... o un buen tangram... o algo...

11 de noviembre de 2005, 17:16  
Blogger almena dijo...

qué curioso lo de los olores de Madrid... :-)
hace como un año, alguien me preguntó ¿a qué huele Madrid? y le respondí con un poema...
hummm un poco largo para un comentario... lo pondré en un post la próxima semana :-) en tu honor.

saludos!

11 de noviembre de 2005, 17:17  
Blogger Olga dijo...

Las calles cercanas a la plaza Mayor huelen a calamares. XD

11 de noviembre de 2005, 19:38  
Blogger piradaperdida dijo...

jejeje esa está muy bien ;)

11 de noviembre de 2005, 20:09  
Anonymous Anónimo dijo...

Anda que....
Todo el mundo sabe que el polvo no huele.
El polvo se mastica.

11 de noviembre de 2005, 22:16  
Blogger kusipi dijo...

Pues yo sí que recuerdo olores!!me gustaba el olor del Retiro (mezcla de colonia "nenuco" y de hierba...) en sus mejores días mezclado con olor a tierra mojada.
Me encanta llegar a mi portal, no sé a qué huele, pero es el más tranquilizador.
Por desgracia, ahora el olor que más se me mete en la nariz es el olor a guardería..mezcla de pañales y puré...
Tengo el consuelo de los olores de mi tierra, de mi pueblo...que siempre me hacen volver a la infancia!

11 de noviembre de 2005, 22:54  
Blogger Jeremias dijo...

A mí el polvo me huele a alergía totalmente.

Tienes razón, Olga: a calamares. Y la casa de la panadería no huele a Pan, curiosamente xD

11 de noviembre de 2005, 23:04  
Anonymous Ana dijo...

Pues a mi el metro de sol, en el interior, me huele a gofre, y la calle preciados a café gracias a la tiendecita que hay en esa calle, la plaza de España me huele a humedad, donde por cierto siempre hay al menos 3 o 4 grados menos que en las calles de alrededor..

11 de noviembre de 2005, 23:45  
Anonymous Xydehia dijo...

Estoy con Ana,huele a gofre!mmm!ajajaj! Siempre que voy en metro me enfrasco en alguno de mis libros, pero cuando voy a Sol no hay fallo, no necesito levantar la vista hasta que llego, su olor delata la estación. Me trae tantos recuerdos!

Sabeis lo que me gusta ahora? pasear por Sol , por plaza Mayor y oler a castañas asadas ;)

Besitos

12 de noviembre de 2005, 10:37  
Blogger piradaperdida dijo...

ooooh, es verdad, cómo he podido olvidarme del olor a castañas asadas :)

12 de noviembre de 2005, 12:34  
Anonymous Anónimo dijo...

Hola Laura:
Jeje, no sé, pero a mi la parte de mocloa por detras me huele a hamburgesa (¿por qué serà? quizás porque hay un macdonls)
Y tambine una calle que simepre huele a jabon, pero un día olia a "meados". Cada vez, la cuidad de Madrid huele peor! :-(

Ignacio (coro)

12 de noviembre de 2005, 22:15  
Blogger tercer mundi madrid dijo...

Trabajé en el aeropuerto de Barajas, en la pista. Y allí, a ciertas horas de la tarde huele a pan. Ese olor es más intenso que el keroseno.

12 de noviembre de 2005, 23:36  
Blogger piradaperdida dijo...

Ignacio: ¿qué calle es esa, que antes olía a jabón y ahora a meados?

tercermundi: a paannnnnn qué rico, así daría gusto trabajar ¿no?

13 de noviembre de 2005, 1:52  
Blogger Ignacio_31 dijo...

es la calle de isaac peral, y no huele a meado...¡¡ huele a carne !!

13 de noviembre de 2005, 18:34  
Blogger El Replicante Nexus 7D dijo...

Yo llevo en este Madrid VUESTRO mucho años y cada vez huele peor. No sé quién tiene la culpa culpita, pero Madrid va a peor.

Lo siento. Llevo desde los 18 anclado contra mi voluntad en esta ciudad si npoder escapar por A o por B... y lo peor es la suciedad y el olor. Al fin y al cabo, de la delincuencia me puedo defender!!!

No sé, no sé... tanto Madrid, tanto Madrid... Creo que la ciudad se ha perdido a sí misma, y por desgracia para blogs como el tuyo, Laura, y para personas como tu, Laura :) que os entregáis a ella, el 90% de la gente no cuida la capital.

Creo que la historia de Madrid ha sido rebasada por sus miserias.

O puede que yo sea un coruñés-madrileño pesimista.

14 de noviembre de 2005, 10:01  
Blogger El Replicante Nexus 7D dijo...

Huy q olvido...

Deberías escuchar una canción de Pistones que se llama "Querida ciudad".

"Estás herida de muerte, Querida ciudad"... antológica frase.

Un besote

14 de noviembre de 2005, 10:02  
Blogger Cenicienta dijo...

Cuado llegué Madrid me olía a calefacción. Tal cual.
Acostumbrada a oler a salitre es un olor muy particular.
Luego me olió a museos, retiro y tabaco en bares.
A veces a abonos en los jardines (puf)
Y ahora, ahora me huele al café de i vecina, que no sé qué cafetera tiene pero huele todo el portal.

14 de noviembre de 2005, 10:20  
Anonymous sula dijo...

A mí Sol me huele a gofre y es una pequeña tortura pasar por allí y no poder comerse un gofre a gusto según huele la estación. Ahora, como decía Xy, muchas calles huelen a castañas asadas, otra pequeña tortura ;-) Mi barrio tb tiene un olor característico que no sabría describir, igual que mi portal o mi casa... Los olores... magnífico mundo

14 de noviembre de 2005, 11:31  
Blogger piradaperdida dijo...

Omen Cruáry O Danae: la buscaré, y si la encuentro la publicaré ;)

Ceni: cafeeee cafe cafe cafe no sé cómo puedes resistir ese olor sin allanar la morada de tu vecina

sula: ¿en qué barrio vives? por si lo he olido... :P

14 de noviembre de 2005, 14:49  
Anonymous prefiero no presentarme (aunque ya se sabe quién soy) dijo...

la verdad es que el humo deja poco sitio para los verdaderos olores de Madrid. Recuerdo el olor a bollería que a veces me da hambre o otras me revuelve las tripas del metro de Ciudad Universitaria, el olor a primavera durante el húmedo otoño en el Retiro (es una extraña paradoja metereológica, pero ocurre), el olor a humanidad (por usar un término poco escatológico) en el metro las mañanas de verano, a tierra mojada en las muchas zanjas... Madrid tiene tantos olores, todos tan tapados por los avances de la modernidad, que resulta difícil resaltar alguno.
Recuerdo la primera que fui al templo de Debod. Era septiembre y había llovido un poco, y mientras me acercaba al mirador iba oliendo a plantas, a naturaleza, algo muy difícil de encontrar en una gran ciudad como es Madrid y muy ansiado por un chico de campo como yo, que, a pesar de gustar de la metrópoli, pronto evoca las grandes extensiones de terreno donde se pierde la vista que son tan difíciles de encontrar entre los grandes edificios de la jungla de asfalto.

14 de noviembre de 2005, 23:22  
Blogger El Replicante Nexus 7D dijo...

Querida Ciudad:

Siempre fui de un corto callejón del corazón de la ciudad
donde la gente aprende tarde a olvidar.
Nacido bajo el cielo que sirvió de techo de mi habitación.
De padre y madre nunca supe jamás.
Mi nombre nunca lo he escuchado pronunciar.

Los años se hacen viejos y se van
y otros llenan su lugar.
Ella me preguntó: ¿quién eres tu?
Yo solo supe responder: “Tendría hoy que ser ayer.
En otro tiempo fui lo que mereces tu”.
Pero hoy las calles hierven junto a mí.
No hay nada que yo pueda hacer.
Nací a su lado y a su lado seguiré.

Siempre tranquila viviste ciudad,
pero tus calles comienzan a estar
tan calientes que nadie las puede pisar.
Estás herida de muerte Querida Ciudad.

Querida Ciudad (x3).

Oye, tu márchate de aquí.
Es el momento para ti.
Yo hice una promesa y la cumpliré.
Nací a su lado y a su lado seguiré

Siempre tranquila viviste ciudad,
pero tus calles comienzan a estar
tan calientes que nadie las puede pisar.
Estás herida de muerte Querida Ciudad.

Querida Ciudad (x3).

Tus calles están calientes; no se pueden ya pisar.
Por calles tan hirvientes no se puede caminar.

No se puede caminar (x2)

Siempre tranquila viviste ciudad,
pero tus calles comienzan a estar
tan calientes que nadie las puede pisar.
Estás herida de muerte Querida Ciudad.

Querida Ciudad (x3).

Tus calles están calientes; no se pueden ya pisar.
(Por calles tan hirvientes no se puede caminar).


Ahí la llevas, Piradita ;D

15 de noviembre de 2005, 10:39  
Blogger piradaperdida dijo...

me gusta, ojalá pudiera oírla.
Esta misma noche publico una entrada con ella...

15 de noviembre de 2005, 14:08  
Blogger Olga dijo...

No es en Madrid. En la universidad de Jaén huele a galletas intensa y dolorosamente. Es porque cerca está una fábrica de Cuétara.

15 de noviembre de 2005, 23:35  
Anonymous Marta dijo...

pues la estación de sol, efectivamente, huele a papilla, a bollos recién horneados y me encanta! :D

26 de noviembre de 2005, 13:20  
Anonymous diandres dijo...

Yo creo que Madrid huele a otra cosa. Claro que si pasas delante de una panadería (de una panadería de verdad, de ésas que parecen de pueblo) entonces la cosa cambia.
Pero falta limpieza. Y falta de educación higiénica por parte de nosotros, los madrileños.

Un saludo. Y buen blog.

18 de julio de 2008, 13:28  
Blogger piradaperdida dijo...

llevas razón, diandres :) hay alguna calle por ahí que huele a urinario, y encima en verano los efluvios se vuelven más intensos :S

23 de julio de 2008, 12:21  

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